A medida que funcionarios gubernamentales comienzan a elaborar y liberar procedimientos de reapertura para negocios y edificios que han estado relativamente desocupados durante los últimos meses debido a la pandemia del COVID-19, los propietarios de edificios y gerentes de instalaciones están actualmente intentando determinar qué es necesario hacerle al edificio antes de volver a admitir el ingreso de ocupantes.

Durante este momento único, NFPA ha fomentado el mantenimiento de todos los sistemas de protección contra incendios y de seguridad humana. Sin embargo, es posible que muchas de las actividades de inspección, prueba y mantenimiento (IPM) en curso, requeridas por códigos y normas de aplicación local, puedan no haberse completado por diversos motivos. Independientemente del nivel de actividades IPM llevadas a cabo durante este intervalo, es obligatorio que los propietarios de edificios y gerentes de instalaciones verifiquen el desempeño de todos los sistemas de protección contra incendios y de seguridad humana del edificio, antes de volver a ocupar el edificio.

Uno de los sistemas de seguridad humana que es necesario verificar es el sistema de iluminación de emergencia y de señalización de salidas del interior del edificio. NFPA 101®Código de Seguridad Humana, requiere que se provea iluminación de emergencia en determinadas escaleras, pasillos, corredores y pasadizos que conduzcan hacia una salida en ocupaciones como, aunque no de manera limitada, de reunión pública, educacionales, hoteles, mercantiles y de negocios. La iluminación de emergencia está diseñada para encenderse automáticamente durante al menos 90 minutos ante un corte de la energía, la apertura de un interruptor de circuito o un acto manual, tal como la apertura de un interruptor de la iluminación normal, de manera que los ocupantes puedan egresar del edificio de manera segura.

La iluminación de emergencia para edificios se provee de dos maneras principales. Una es proveer al edificio de un generador de emergencia y de un interruptor de transferencia automático que alimentarán una parte de la iluminación del edificio ante un corte de energía. Si fuera ese el caso en su edificio, las actividades IPM llevadas a cabo en el generador deben completarse según lo establecido en NFPA 110. El segundo método consiste en proveer unidades de iluminación de emergencia separadas dentro del edificio, que se conectan al suministro eléctrico del edificio para cargar las baterías de las unidades. Ante la pérdida de la energía que alimenta la unidad, la batería a bordo enciende las luces de emergencia. En el caso de estas unidades separadas, es necesario llevar a cabo las actividades IPM para asegurarse de que las baterías mantengan la carga, que las bombillas funcionen y que la carga retenida pueda mantener encendidas las luces durante los 90 minutos requeridos.

Hay tres técnicas que pueden aplicarse para garantizar que la iluminación de emergencia esté operativa: manual, de auto-verificación e informatizada. Aplicando el método manual, las luces de emergencia se encienden mensualmente durante al menos 30 segundos empleando el procedimiento del fabricante—normalmente un botón de prueba que desconecta el suministro de energía principal que alimenta la unidad—para garantizar que la batería tenga más que una carga residual y para garantizar que las luces funcionen. Es necesario que las luces de emergencia sean encendidas anualmente durante un mínimo de 90 minutos para probar la plena capacidad de las baterías.

En el método de auto-verificación, las unidades pueden probarse a sí mismas y mostrar una condición defectuosa en la unidad mediante una luz indicadora. No es necesario que estas unidades sean manualmente probadas mensual o anualmente, pero sí necesitan ser inspeccionadas cada 30 días para asegurarse de que no estén dañadas y que no hay luces indicadoras encendidas. En el método informatizado, no se requiere una inspección visual cada 30 días, ya que cualquier defecto de las luces detectado durante las pruebas de auto-verificación será informado y registrado a través de una computadora.

NFPA 101 también requiere que se provea señalización de los egresos en la mayoría de las ocupaciones—entre ellas se incluye, pero no de manera limitada, de reunión pública, educacionales, hoteles, mercantiles y de negocios—en salidas distintas de puertas exteriores principales que no sean evidentes ni puedan ser identificadas como salidas. Es necesario que estas señalizaciones sean visibles desde cualquier dirección del acceso a la salida y se requiere que estén interna o externamente iluminadas. La iluminación de las señalizaciones de salida tiene que ser confirmada mediante una inspección visual a intervalos que no excedan de 30 días. Si también se requiere que la ocupación cuente con iluminación de emergencia, es necesario que estos letreros indicadores de salida iluminados estén provistos de energía de emergencia. Los mismos métodos de prueba de la iluminación de emergencia también pueden usarse para probar la energía de emergencia de la iluminación de las señalizaciones de salida.

Mientras los propietarios de edificios y gerentes de instalaciones se preparan para reabrir sus edificios a los ocupantes, todas las actividades de inspección, prueba y mantenimiento de la iluminación de emergencia y letreros indicadores de salidas deberían estar al día. Esto incluye la prueba e inspección mensual de 30 segundos, así como asegurarse de que la prueba completa de 90 minutos haya sido concluida dentro de los últimos 12 meses.

Shawn Mahoney, P.E., es ingeniero de Servicios Técnicos de NFPA. Miembros de NFPA y Autoridades competentes pueden usar la pestaña Preguntas Técnicas (Technical Questions) para formular consultas sobre NFPA 101 en nfpa.org/101.