La víctima, Joel David Cope, de 74 años, había ejercido como profesor en la Facultad de Derecho de Harvard, en la cercana ciudad de Cambridge, durante más de 20 años. Harvard Law Today, un sitio web de noticias de la facultad, describió a Cope como "un intelecto brillante y un profesor devoto y compasivo", remarcando su amplia gama de intereses académicos y su talento como actor, músico y compositor. Su esposa, que sobrevivió al incendio, lo recordó como "un hombre del Renacimiento en el más puro sentido y el alma más generosa que he conocido".

La historia de Cope subraya el propósito y la ambición de la Asociación Nacional de Protección contra Incendios y su historia de 125 años, que ha sido la de eliminar la pérdida de vidas y propiedades como resultado de peligros de incendio, eléctricos y para la seguridad humana. NFPA publicó su primera norma en 1896—NFPA 13, Norma para la Instalación de Sistemas de Rociadores, que fue diseñada para normalizar el tamaño de las tuberías y el espaciamiento de los rociadores utilizados en propiedades comerciales e industriales dentro de un radio de 100 millas de Boston. Desde entonces, NFPA ha procurado combatir los mitos, la desinformación y la mera ausencia de información con códigos y normas basados en la evidencia, el fomento, la educación y la investigación. Aun así, los mitos persisten, como la percepción de que las viviendas más nuevas no se queman. La vivienda donde vivían Cope y su esposa tenía menos de dos años.

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En ese sentido, el destino de Joel David Cope también pone de manifiesto los nuevos y continuos retos globales a los que se enfrenta la organización. El problema de los incendios de viviendas, por ejemplo, sigue siendo un enemigo intratable, impulsado en parte por los peligros que encierran las viviendas más nuevas y por una preocupante complacencia por parte del público cuando se trata de entender y minimizar esos riesgos. La creciente frecuencia y poder destructivo de los incendios forestales en todo el mundo es una de las principales preocupaciones, al igual que los riesgos globales de incendio y para la seguridad humana asociados a las tecnologías emergentes. Y en este año de aniversario, NFPA se enfrenta, quizás, a la mayor de todas sus pruebas: un desafío legal que amenaza al propio proceso de los códigos y normas.

De lo que pronto se dieron cuenta los fundadores de NFPA fue de que con cada logro, surgen nuevos retos—una máxima que se ha mantenido inalterada durante 125 años. Sin embargo, como lo ha hecho muchas veces a lo largo de su historia, NFPA puede recurrir a sus reservas de experiencia, flexibilidad y creatividad para abordar estos desafíos. Puede acudir al asesoramiento de profesionales afines de todo el mundo para desarrollar un panorama más amplio de las posibles soluciones. Y puede extraer de su propia historia lo que ha funcionado tan bien en el pasado: reunir a las partes interesadas para crear una evaluación compartida de una amenaza y una visión compartida de cómo abordarla, un proceso que está integrado en el ADN de la organización.

"Nos encontramos en un momento crucial de nuestra capacidad de influir decisivamente en la seguridad en todo el mundo", dijo Jim Pauley, presidente y CEO de NFPA. "Nos estamos volviendo cada vez más digitales y más globales para hacer frente a una serie de desafíos, que van desde países subdesarrollados que carecen de la infraestructura básica para los códigos y normas hasta naciones en las que se observa un enorme crecimiento de edificaciones e infraestructura en medio del progreso tecnológico. Estamos en una posición ideal para entender y definir esos retos, y estamos en una posición ideal para colaborar".


LOGRO HISTÓRICO, DESAFÍO MODERNO
Códigos y Normas: Un proceso bajo ataque

DESDE LA ELABORACIÓN de su primer código hace 125 años, NFPA ha desarrollado normas por consenso, no por decreto. Ese fue el caso del Código Eléctrico Nacional, publicado en 1897; el precursor del Código de Seguridad Humana, publicado en 1913; y de todos los demás códigos y normas elaborados desde entonces. Como una de las principales organizaciones sin fines de lucro dedicadas a la elaboración de normas, NFPA publica en la actualidad más de 300 códigos y normas que abordan temas que van desde la evacuación de edificios de gran altura hasta la seguridad de los materiales peligrosos y la protección contra incendios en instalaciones de alojamiento de animales.

"La mayoría de las personas no tienen en cuenta que los códigos de NFPA son elaborados por voluntarios y facilitados por una organización sin fines de lucro", dijo Christian Dubay, vicepresidente de Códigos y Normas y jefe de ingenieros de NFPA. "Algunas personas piensan que los códigos y normas de NFPA provienen de organismos gubernamentales u otras entidades. En realidad, son el resultado de un proceso de desarrollo de consenso voluntario muy exitoso, una asociación público-privada que funciona sin costo alguno para el gobierno. Todos los niveles de gobierno, desde el federal hasta el local, se benefician de esta información".

El perfeccionamiento y la agilidad del proceso de desarrollo de códigos por consenso se puso de manifiesto en 2018, cuando NFPA publicó NFPA 3000™, Norma para el Programa de Respuesta a Tiradores Activos/Eventos Hostiles (ASHER). Impulsados por una reciente serie de tiroteos masivos, incluido el ataque a los clientes de un club nocturno de Orlando que dejó 49 víctimas fatales, sectores involucrados con NFPA, entre los que se incluyen policía, bomberos y responsables del manejo de emergencias, iniciaron, en 2016, debates sobre cómo la organización podría abordar mejor la urgente amenaza de los tiradores activos. Menos de 18 meses después—fracción de tiempo que suele requerirse para elaborar una norma desde cero—NFPA 3000 estaba terminada. El proceso de consenso, basado en el reconocimiento mutuo de pruebas basadas en hechos, había dado cabida a una amplia gama de participantes y puntos de vista y obtuvo una caja de herramientas completa que las comunidades podrían utilizar para planificar, responder y recuperarse de eventos hostiles.

Pero el proceso probado que dio lugar a NFPA 3000 y a otros cientos de normas de seguridad pública está siendo atacado en múltiples frentes, entre ellos el inminente problema mundial de la falsificación de códigos y normas, falsificaciones que están plagadas de inexactitudes y que tienen el potencial de "socavar el sistema de normas y comprometer la seguridad", según Pauley.

La amenaza más significativa, sin embargo, proviene de un ataque a la validez de los derechos de autor de NFPA. NFPA y otras organizaciones de normalización han sido desafiadas por opositores que argumentan que los códigos y normas pierden automáticamente la protección de los derechos de autor cada vez que cualquier entidad gubernamental incorpora una norma por referencia. Los defensores de este argumento afirman de manera simplista y engañosa que nadie puede "ser dueño de la ley". Esta afirmación ignora numerosos hechos. Ignora que NFPA no pretende impedir que nadie conozca lo que dicen sus normas—NFPA pone todos sus códigos y normas a disposición del público en su sitio web de manera gratuita. Ignora el tiempo, los recursos y los gastos necesarios para crear y mantener esas normas a medida que surgen nuevas tecnologías y se aprenden nuevas lecciones de los incidentes. Ignora el hecho de que organizaciones como NFPA dependen de la venta de códigos y normas para proseguir sus misiones para la seguridad. E ignora que incluso cuando un organismo gubernamental ha incorporado una norma por referencia, numerosos elementos de esa norma no establecerán ninguna obligación legalmente vinculante. A pesar de este hecho, las normas de NFPA siguen siendo copiadas masivamente por quienes pretenden destruir los derechos de autor de NFPA.

La preocupación va más allá de los ingresos, dijo Pauley. "Estamos hablando de un sistema que no puede ser duplicado sin que alguien más incurra en un enorme gasto, y sin el riesgo de que el producto final sea de menor calidad", sostuvo Pauley. "Estamos hablando de un sistema que reúne la mejor y más reciente información con las mejores mentes. Millones de personas en todo el mundo se benefician con esta tarea, pero pocos aprecian lo que hay que hacer para lograrlo. Esa falta de comprensión tiene que cambiar, o nos arriesgamos a un desastre".

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Herramientas Innovadoras, incluyendo el nuevo NFPA LiNK, ofrecen a los usuarios de códigos y normas nuevas maneras de acceder a y aplicar información.


LA RESPUESTA DE NFPA
Convirtiendo información en conocimientos con NFPA LiNK

Mientras los tribunales condiseran la objeción de los derechos de autor, NFPA ha adoptado un enfoque progresista mediante el desarrollo de nuevos productos que aportan valor a los usuarios y ayudan a apoyar su misión principal.

Una parte central de esa denodada acción fue la creación de NFPA LiNK™, una nueva plataforma de contenido digital a la que se accede por suscripción que, cuando esté completamente desarrollada, ofrecerá la biblioteca completa de códigos y normas NFPA en un formato innovador e interactivo. Lanzado en septiembre de 2020, NFPA LiNK ofrece una serie de herramientas para ayudar a los usuarios a sacar el máximo provecho de los documentos NFPA, lo que incluye la navegación basada en situaciones para que los usuarios no muy versados en el uso de códigos en formato libro puedan encontrar fácilmente la información que necesitan. Cuando se publiquen nuevas ediciones de códigos y normas, las suscripciones a NFPA LiNK se actualizarán automáticamente.

"No somos solamente responsables de la elaboración de normas, sino proveedores de información y conocimientos", dijo Pauley. "Si se lo mira de esa manera, se comprende que los códigos y normas son un conjunto de información. ¿Cómo convertimos esa información en conocimientos para los usuarios? Eso es lo que hemos logrado con NFPA LiNK. Estamos fundamentalmente transformando el modo en que la información sobre seguridad de edificios y seguridad humana es suministrada y aplicada por personas de todas las disciplinas que dependen de este material para el desempeño de sus tareas".


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Los expertos dicen que le problema estadounidense con los incendios residenciales podría reducirse significativamente con la incorporación de rociadores en viviendas uni y bifamiliares.

 

LOGRO HISTÓRICO, DESAFÍO MODERNO
Incendios residenciales: la batalla contra un antagonista obstinado

En 2019, según datos de NFPA, murieron 2,390 personas en incendios de viviendas unifamiliares y bifamiliares en los Estados Unidos. En 1980, esa cifra se estimaba en 3,417. Si bien ese progreso es laudable, no cuenta toda la historia—y la visión más completa es preocupante.

En 1980, hubo 7.1 muertes por cada 1,000 incendios en viviendas unifamiliares y bifamiliares. En 2019, esa cifra había, de hecho, aumentado a nueve muertes por cada 1,000 incendios—lo que significa que si sufre un incendio en una vivienda unifamiliar o bifamiliar, la probabilidad de morir en ese siniestro es mucho mayor que hace 40 años.

Son muchas las razones para ello, entre las que se incluye el envejecimiento de la población y el aumento de las personas que viven en la pobreza. Pero también tiene que ver con la forma en que construimos esas viviendas unifamiliares y bifamiliares, y cómo las amueblamos. Y tiene que ver con intereses especiales que se oponen a la tecnología probada en esos hogares y que puede ayudar a las familias a sobrevivir a un incendio.

La opinión generalizada sostiene que las viviendas nuevas no se queman o que enfrentan un riesgo de arder significativamente menor que las viviendas más antiguas. Aunque numerosas pruebas han demostrado que las viviendas más nuevas no solamente arden con facilidad, sino que cuando se construyen con cerchas livianas y componentes de madera de construcción de ingeniería, pueden arder y fallar en una fracción del tiempo que tardan las viviendas construidas con madera dimensionada. Las pruebas también han demostrado que cuando las viviendas más nuevas están llenas de mobiliarios modernos, con sus altas concentraciones de espumas combustibles y paneles de aglomerado, el tiempo para que se genere una combustión súbita generalizada en el incendio de una vivienda puede ser de solamente unos pocos minutos, en comparación con los casi 30 minutos en viviendas con muebles "heredados", construidos con maderas duras y tejidos naturales.

Además, la ausencia de rociadores contra incendio en las viviendas más nuevas hace que los incendios crezcan sin obstáculos.

Según el Cuerpo de Bomberos de Natick, la vivienda que Joel David Cope compartía con su esposa estaba equipada con alarmas de humo que funcionaban, pero no tenía rociadores contra incendio, que podrían haber controlado el fuego un tiempo suficiente como para permitir a Cope escapar. "Las llamas se hacían más y más grandes por momentos", dijo un vecino, describiendo el incendio de Natick, a un canal de televisión local. "Nunca había visto nada igual, la manera en que crecía y la gran dimensión que tuvo". La causa del incendio sigue siendo objeto de investigación.

Normalmente, alrededor del 80 por ciento de las muertes por incendio de civiles en los Estados Unidos se producen en los hogares, y la mayoría de ellas en viviendas unifamiliares y bifamiliares. Generalmente, los nuevos edificios de apartamentos, así como muchos de los edificios de apartamentos existentes, requieren rociadores contra incendio; en la mayoría de las jurisdicciones, no es requisito en viviendas unifamiliares y bifamiliares. NFPA y otras organizaciones de seguridad llevan años abogando por la inclusión de rociadores en las nuevas construcciones de viviendas unifamiliares y bifamiliares, una meta especialmente urgente si se tiene en cuenta la rapidez con la que pueden arder las viviendas más nuevas.

A pesar de esas inquietudes demostradas, los requisitos para rociadores de viviendas se han opuesto sistemáticamente a los intereses de constructores e inmobiliarias que alegan, erróneamente, que la instalación de rociadores tiene un costo prohibitivo y que perjudicará la venta de viviendas nuevas. De hecho, en las nuevas construcciones, pueden añadirse rociadores por aproximadamente US$1.30 dólares por pie cuadrado instalado. Con esos rociadores, el riesgo de morir en el incendio de una vivienda se reduce en un 85 por ciento.

Mientras NFPA y sus aliados siguen luchando contra el problema de los incendios residenciales, los requisitos de los rociadores continúan ofreciendo una solución eficaz y asequible—pero que a menudo está, de manera frustrante, sencillamente fuera de alcance. Para Lorraine Carli, vicepresidenta de Outreach and Advocacy (Divulgación y Promoción) de NFPA y presidenta de la Coalición de Rociadores contra Incendio Residenciales (Home Fire Sprinkler Coalition o HFSC), un agrupación educativa sobre rociadores, el problema de los incendios en el hogar podría ser drásticamente mejorado dando solamente un paso de importancia crítica. "Podríamos reducir significativamente el problema de los incendios residenciales por décadas si todas las nuevas viviendas unifamiliares y bifamiliares se construyeran con rociadores, tal y como se dicta en todos los códigos de edificación", sostuvo.

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Quemas lado a lado muestran dramáticas manifestaciones de cómo los rociadores pueden controlar incendios en viviendas.

LA RESPUESTA DE NFPA
Combatiendo la desinformación: La campaña a favor de los rociadores contra incendios residenciales

NFPA sigue buscando nuevas maneras de abogar por la adopción local de rociadores contra incendio residenciales en todo el país. La Iniciativa de Rociadores contra Incendios de NFPA, que actúa a través de las Coaliciones de Rociadores contra Incendio estatales, encabeza denodadas acciones legislativas y normativas para transmitir los hechos y beneficios de los rociadores a los responsables de la formulación de políticas de todo el país. NFPA respalda las iniciativas de la Coalición de Rociadores contra Incendio Residenciales (Home Fire Sprinkler Coalition) para el desarrollo y la distribución de materiales basados en la evidencia sobre el costo real, el uso del agua y otros datos pormenorizados de los rociadores contra incendio residenciales.

La NFPA cuenta con una larga historia de eficaz labor de promoción en su lucha a favor del uso de rociadores contra incendio en el hogar. Desde el primer patrocinio de la Semana de la Prevención de Incendios en 1922 hasta la creación de Sparky el Perro Bombero (Sparky the Fire Dog) en 1951, o Dick Van Dyke cantando "roll, roll, roll your body" (rueda, rueda, rueda tu cuerpo) en un anuncio del servicio público de los años 70 que promovía "Stop, Drop and Roll" (Detente, tírate al piso y rueda), NFPA ha instruido exitosamente al público sobre una variedad de riesgos de incendio. Hace una década, contribuyó a liderar la lucha por los cigarrillos ignífugos, lo que dio lugar a mandatos exitosos en los 50 estados y en el Distrito de Columbia.

Esa creatividad y perseverancia serán necesarias mientras la lucha por los rociadores avanza. "En Estados Unidos, uno de los países más avanzados del mundo, registramos casi 3,000 muertes al año por incendios en viviendas, y el problema es notablemente peor en países a los que aún no hemos llegado con mensajes de protección contra incendios", dijo Pauley. "En la declaración de nuestra visión, decimos que somos el principal defensor mundial de la erradicación de la mortalidad, las lesiones y las pérdidas materiales y económicas debidas a incendios, a la electricidad y a otros peligros. De manera que seguiremos abogando por la protección contra incendios, y los rociadores contra incendio residenciales son una parte importante de ello".

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Se insiste en construir viviendas, empresas e infraestructuras en áreas propensas a incendios, sin entender ni reconocer los riesgos. 

 

LOGRO HISTÓRICO, DESAFÍO MODERNO
Incendios Forestales: las nueva conflagraciones urbanas

En 1896, Estados Unidos estaba sumido en un periodo que podría llamarse "La era de la conflagración urbana", un reino del terror que asoló las ciudades estadounidenses a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Ciudades como Nueva York, Pittsburgh, Chicago, Boston, Baltimore y San Francisco, junto con muchas otras, fueron diezmadas por incendios de gran magnitud.

Ese año, NFPA implementó medidas para combatir esta amenaza cuando publicó el Manual de la agencia de aseguradoras de Nueva Inglaterra (Handbook of the Underwriters’ Bureau of New England), que incluía capítulos sobre la construcción de paredes cortafuego, sistemas de rociadores, puertas cortafuego, persianas cortafuego y protección contra exposiciones, y que posteriormente evolucionó hasta convertirse en el Manual de Protección contra Incendios de NFPA. Pronto siguieron los lineamientos sobre inspección de edificios. Década tras década, los incendios en las ciudades se limitaban cada vez más al bloque de origen, al edificio de origen y, finalmente, a la habitación o planta de origen. La conflagración urbana se transformó, en gran medida, en algo del pasado.

Pero ahora ha regresado de una nueva manera: incendios forestales que arrasan comunidades de todo el país y generan cientos de miles de millones de dólares en pérdidas cada año. La urbanización en el límite de separación de la interfaz urbano/forestal (IUF), se ha convertido esencialmente en el combustible de inmensos incendios forestales, fenómenos naturales que la ciencia ha demostrado que se han vuelto más agresivos por el calentamiento de las temperaturas y las abundantes fuentes combustibles naturales. Incendios recientes han destruido decenas de miles de viviendas y otras estructuras, e incluso comunidades enteras, entre ellas la ciudad de Paradise, California, que fue arrasada por el incendio de Camp Fire en 2018, cobrándose 86 vidas.

A pesar de que la destrucción aumenta—la cantidad de viviendas destruidas por incendios forestales cada año ha aumentado un 163 por ciento en la última década—se insiste en construir viviendas, empresas e infraestructuras en áreas propensas a incendios, sin entender ni reconocer los riesgos. Según la División de Incendios Forestales de NFPA, se estima que ya hay 45 millones de viviendas en todo el país en la IUF; solamente en California, se ha planificado la construcción de un millón de nuevas viviendas en áreas con muy alto riesgo de incendio forestal en los próximos 30 años.

"Sin un nuevo enfoque, no podremos cambiar drásticamente los resultados de los incendios forestales en la IUF", dijo Pauley. "Por eso es tan acertada la comparación con las conflagraciones urbanas de hace más de un siglo—aplicamos códigos y normas para construir mejores edificios que respondían al fuego de manera diferente, e involucramos al público para ayudarle a entender su riesgo y lo que podía hacer al respecto. Y funcionó. Podemos abordar el problema de los incendios forestales de la misma manera".


LA RESPUESTA DE NFPA
Un nuevo y audaz enfoque sobre los incendios forestales y la resiliencia de las comunidades

Al igual que hace más de un siglo, NFPA está tomando medidas para combatir la última iteración de la conflagración urbana, esta vez en forma de incendios forestales.

En febrero, NFPA anunció la creación de Outthink Wildfire™ (Superando los Incendios Forestales), una iniciativa integral diseñada para acabar con la destrucción de comunidades por incendios forestales en 30 años. A través de Outthink Wildfire, NFPA está promoviendo acciones que establecerán requisitos para el fortalecimiento de estructuras en la IUF, contribuirán con los cuerpos de bomberos en la preparación y combate de incendios en la IUF, ayudarán al gobierno a obtener recursos adicionales para el control del combustible vegetativo en terrenos públicos, y garantizarán que el nuevo desarrollo y la reconstrucción en la IUF se lleven a cabo de acuerdo con los códigos y normas vigentes y con sólidas prácticas de uso del suelo. Asimismo, remarca la necesidad de que el público esté informado sobre el riesgo de incendios forestales, para mitigar ese riesgo en torno a sus propios hogares, e implementar medidas para influir en los responsables de la formulación de políticas.

En la edición de marzo de NFPA Journal en Español, Michele Steinberg, directora de la División de Incendios Forestales de NFPA, y Lucian Deaton, gerente de programas de la División de Incendios Forestales, describieron las metas a largo plazo del plan Outthink Wildfire. "Lograr estos resultados no significa reinventar completamente la rueda", escribieron. "Los componentes principales de Outthink Wildfire ya están siendo comprobados en comunidades de todo el país a medida que residentes, funcionarios locales, promotores y cuerpos de bomberos experimentan la expansión del desarrollo, las persistentes condiciones de sequía y los efectos de las anteriores (y problemáticas) políticas de uso del suelo, todo lo cual contribuye a un mayor riesgo de incendios forestales. Dada la magnitud y el alcance del problema de los incendios forestales en EE. UU., alcanzar cualquiera de las metas de Outthink Wildfire llevará tiempo. Pero avanzar en todos ellos salvará vidas y propiedades. La clave para acabar con la larga pesadilla de la destrucción de comunidades por incendios forestales es empezar ahora".