Muchas de las consideraciones de seguridad relacionadas con el suministro de oxígeno también se aplican a las cámaras hiperbáricas, recintos que permiten a los pacientes respirar oxígeno puro en un entorno presurizado. Las cámaras hiperbáricas se utilizan normalmente para tratar la enfermedad por descompresión, pero tienen una serie de otras aplicaciones; estudios están examinando maneras en que podrían utilizarse para tratar a los pacientes con COVID-19. Hay tres clases de cámaras hiperbáricas: Clase A para ocupantes múltiples, Clase B para ocupantes individuales y Clase C para ocupantes animales (no humanos). Los requisitos para las instalaciones hiperbáricas y las cámaras están en su interior se encuentran en el Capítulo 14 de NFPA 99, Código para Instalaciones para Cuidado de la Salud.

Existen diversos riesgos distintos asociados con instalaciones hiperbáricas que requieren medidas de protección contra incendios únicas. El peligro más evidente es el entorno de mayor presión y la presencia de niveles elevados de oxígeno. Si bien el oxígeno en sí no es inflamable, es un oxidante que favorece la combustión y puede aumentar la inflamabilidad de otros materiales. Esto significa que hay que tener cuidado para evitar que cualquier medio de ignición ingrese en el entorno enriquecido con oxígeno, ya que se dan las condiciones para que un incendio crezca rápidamente. De hecho, algunos materiales—entre ellos caucho de silicona y ciertos lubricantes y tejidos resistentes a las llamas—que no arden a la presión atmosférica y los niveles de oxígeno correspondientes pueden encenderse en los niveles de presión y oxígeno aumentados que se encuentran en una cámara hiperbárica.

Otro reto en materia de protección contra incendios y de seguridad humana para las instalaciones hiperbáricas es la evacuación de la cámara. Como estas cámaras están presurizadas, deben someterse a un proceso de descompresión antes de que los ocupantes puedan salir de manera segura. Este proceso no debe durar más de seis minutos para las cámaras de clase A y dos minutos para las de clase B cuando se regresa desde una presión atmosférica tres veces superior a la norma.

Para ayudar a mitigar los efectos de un incendio en la cámara hiperbárica, las cámaras de clase A requieren la instalación de un sistema de rociadores de diluvio en cada sector de la cámara designado para los ocupantes. Además del sistema de diluvio, también se requiere la instalación de una línea manual de alimentación independiente dentro de la cámara.

Dado que las cámaras de Clase B o Clase C son recintos para un ocupante único, no se requieren sistemas de diluvio. Esto se debe a que el ocupante debería poder abandonar la cámara más rápidamente, en comparación con las cámaras de clase A. Los niveles más altos de oxígeno que se encuentran en las cámaras de clase B y C también harían que un incendio ardiera demasiado rápido para conceder tiempo para la intervención. Los procedimientos actuales recomendados para un incendio en una cámara de ocupación individual consisten en detener el flujo de oxígeno y seguir los procedimientos de descompresión de emergencia.

Es necesario que cualquier sala que albergue cámaras de clase A, clase B o clase C esté protegida por un sistema de rociadores automáticos, por un sistema de agua nebulizada o por un sistema de protección contra incendios con agentes limpios. Esto puede proteger a los pacientes y al personal contra los incendios que se originan fuera de la cámara. También se requiere la instalación de un extintor portátil 2-A:10B:C en la sala que alberga las cámaras hiperbáricas.

Si bien el diseño de un sistema de protección contra incendios para proteger la vida y la propiedad es esencial, otro elemento de seguridad crucial es garantizar que el personal administrativo y de mantenimiento elabore y cumpla procedimientos operativos adecuados. Impedir el ingreso en la cámara de potenciales fuentes de ignición y permitir solamente el uso de determinados tejidos o que sean introducidos en la cámara son algunos ejemplos de las precauciones de seguridad que deberían tomarse. El personal también debe ser consciente de los peligros y estar debidamente capacitado sobre cómo responder durante una emergencia.

Aunque el uso de equipos de oxigenoterapia, como cámaras hiperbáricas, conlleva riesgos asociados, contar con un diseño de sistema de protección contra incendios y procedimientos de emergencia adecuados significa que estas instalaciones pueden continuar ayudando a los pacientes a recuperarse de una manera segura y controlada.

BRIAN O'CONNOR es ingeniero de Servicios Técnicos de NFPA. Miembros de NFPA y Autoridades competentes pueden usar la pestaña Preguntas Técnicas (Technical Questions) para formular consultas sobre NFPA 99 en nfpa.org/99. Para informarse sobre el progreso de la próxima edición del código, visite nfpa.org/99next.