¿Cuál es la queja primordial de la industria acerca de la manera en que operan esos códigos y normas? Se quejan porque les falta flexibilidad para aceptar, apoyar, e incluso estimular los diseños y soluciones más modernos y mejores. ¿Cuál es la queja primordial de las autoridades de la seguridad? Que la flexibilidad que tienen les brinda demasiada cabida para que los diseños inseguros se cuelen inadvertidamente en el proceso de revisión.
¿Cómo fomentar las nuevas y buenas ideas y a la vez contener las nuevas y malas ideas? ¿Cómo movernos rápidamente para deshacernos de las recientemente reconocidas amenazas sin descartar cada enfoque innovador? Un modo es cambiando la manera de pensar y de hablar acerca de los códigos y normas.
Durante el proceso de revisión del código, se reciben propuestas, en ocasiones acompañadas por información detallada que documenta el peligro o la estrategia para atenuar el peligro. El desafío para los Comités Técnicos de la NFPA es el de evaluar estas propuestas en el contexto de las estipulaciones actuales, que con frecuencia están basadas en el consenso histórico o en las reglas generales. En el escenario actual, el énfasis está en la conformidad con el código o la norma, pero eso puede no ser lo mismo que el desempeño del incendio. Si queremos fomentar las nuevas ideas buenas y poner una barrera para las nuevas ideas malas, necesitamos una mejor manera de reconocerlas. El lenguaje del riesgo de incendio puede ser una manera de discutir el desempeño del incendio directamente en lugar de hacerlo a través del poder de conformidad.
La Fundación de Investigaciones de Protección contra Incendios ha completado recientemente dos proyectos que ilustran este dilema y presentan una forma de abordarlo.
El objetivo primario de este primer proyecto fue el de desarrollar información técnica para sustentar los nuevos requisitos en la NFPA 55, Norma para el almacenamiento, uso y manipulación de gases comprimidos y fluidos criogénicos en contenedores, cilindros y depósitos portátiles y estacionarios, para almacenar cantidades relativamente pequeñas de hidrógeno (utilizado para las células de combustibles para los sistemas de energía de reserva) en gabinetes de almacenamiento metálico.
Este proyecto se concentró en determinar el peligro expuesto por una variedad de escenarios que involucran la liberación de hidrógeno de los gabinetes de almacenamiento y del equipo asociado. Se estimó el peligro utilizando simulaciones computarizadas, y los resultados fueron utilizados para determinar los requisitos de emplazamiento de varios tipos de amenazas u objetivos externos tales como edificios lindantes. El proyecto fue basado en el riego – es decir que ni la probabilidad de que exista un escenario de liberación ni la probabilidad de que existan consecuencias (o sea, ignición de una deflagración o detonación) fueron consideradas. En contraposición, los requisitos de separación espacial actuales para otros gases en la norma fueron desarrollados hace muchos años sobre una base estrictamente prescriptiva sin siquiera utilizar un riesgo cuantificado o una aproximación al riesgo. El desafío para el Comité de Gases Médicos e Industriales será el de reconciliar las distancias desarrolladas en el estudio con aquellas establecidas actualmente en la norma.
La evaluación del riesgo de incendio (FRA, por sus siglas en inglés) es una herramienta disponible para tratar estos temas. Puede ser definida como un proceso para estimar y evaluar el riesgo de incendio que trata los escenarios de incendio y los grupos de escenarios de incendio, con probabilidades y consecuencias asociadas, utilizando uno o más umbrales de aceptabilidad. Utilizando esta herramienta, los comités pueden evaluar mejor el impacto relativo de los diferentes riesgos y los métodos de protección para la seguridad contra incendios, tal como el estudio del hidrógeno antes abordado.
En el 2006, la Fundación recibió una subvención de la Agencia de Administración de Incendios de los Estados Unidos (USFA por sus siglas en inglés) para la Prevención y Seguridad contra Incendios, para desarrollar un documento de orientación y asistencia para los comités de la NFPA con el objeto de incorporar los conceptos de riesgo. La guía ha sido desarrollada y sometida a prueba por el Comité de Recursos Culturales de la NFPA así como también por representantes de una amplia gama de comités de la NFPA. Consta de tres secciones principales: determinación de la utilización de los conceptos de la FRA por un comité técnico, criterios del informe de riesgo, y aplicación de las metodologías de evaluación del riesgo de incendio. La guía está disponible en el sitio web de la Fundación en www.nfpa.org/foundation.
A medida que mejora nuestro entendimiento sobre peligros y riesgos y su aplicación a códigos y normas, mejoraremos el nivel de seguridad total en los códigos y normas de la NFPA.
Kathleen H. Almand, Ingeniera profesional, Miembro de la sociedad de ingenieros de protección contra incendios, es directora ejecutiva de la Fundación de Investigaciones de Protección contra Incendios.