Uso de los sistemas de rociadores por parte del cuerpo de bomberos

Uso de los sistemas de rociadores por parte del cuerpo de bomberos

28 Jun 2022

En la primera reunión de la NFPA en 1896, se estableció el primer conjunto consolidado de reglas de instalación de rociadores, que hoy se conoce como NFPA 13, Norma para la Instalación de Sistemas de Rociadores. La formalización de las normas de instalación de rociadores aumentó la eficacia de estos; sin embargo, aún existía una brecha en el uso de los sistemas de rociadores contra incendios.

En 1933, se publicó un folleto titulado “Uso de rociadores automáticos por parte de los cuerpos de bomberos” en el que se brindan a los cuerpos de bomberos pautas sobre cómo aprovechar mejor la eficacia de los sistemas de rociadores contra incendios durante incidentes. Este folleto evolucionó durante los siguientes 33 años hasta convertirse en la Práctica Recomendada para las Operaciones del Departamento de Bomberos en Propiedades Protegidas por Sistemas de Rociadores y Montantes, NFPA 13E, que se publicó por primera vez en 1966. Actualmente, la NFPA 13E brinda la información necesaria para garantizar que los cuerpos de bomberos estén capacitados y operen de manera eficaz con sistemas automáticos de rociadores contra incendios.

Aunque algunos sistemas de rociadores están diseñados para extinguir un incendio, la mayoría están diseñados para controlarlo. La principal diferencia entre el control y la supresión de incendios está en el impacto de los sistemas de rociadores en la tasa de liberación de calor de los incendios. En el siguiente gráfico, se muestra el control de incendios (línea punteada) frente a la supresión de incendios (línea continua). Los rociadores que controlan incendios dan como resultado una tasa constante de liberación de calor y así evitan que el fuego crezca. Los rociadores que suprimen un incendio darán como resultado una tasa de liberación de calor descendente.

tasa liberacion calor

Las tres causas principales de fallas en los sistemas de rociadores contra incendios identificadas en la NFPA 13E son una válvula de control cerrada, un suministro de agua inadecuado para el sistema y cambios en la ocupación que hacen que el sistema instalado no sea adecuado. Más allá de las causas principales encontradas en la práctica recomendada, la NFPA ha realizado investigaciones sobre la Experiencia con rociadores contra incendios en EE. UU. para ayudar a comprender su eficacia. Tomemos un segundo para revisar las tres causas principales que se encuentran en la práctica recomendada, todas a las que, si el personal del cuerpo de bomberos responde, pueden tener un impacto positivo.

Válvula de control cerrada

La familiarización con los tipos de válvulas de control y su disposición en un sistema les permite a los bomberos comprender qué válvulas interrumpirán el flujo de agua y en qué posición deberían estar para una operación eficaz. Si encuentran una válvula que no está en la posición correcta durante un incendio, colocarla en la posición correcta puede restaurar la efectividad del sistema. Sin embargo, esta no es una regla estricta, ya que es posible que el incendio ya haya activado más cabezales de rociadores de los que puede soportar el suministro de agua disponible, lo que hace que el sistema sea ineficaz.

Además, los cuerpos de bomberos nunca deberían apagar un sistema de rociadores que se haya activado hasta que hayan confirmado que el fuego se ha extinguido por completo y se haya realizado una revisión. Incluso si se necesita ventilación para aumentar la visibilidad y realizar operaciones de búsqueda y rescate, el sistema debería permanecer operativo para controlar el incendio mientras se realizan estas tareas. Una vez que esto ocurre, se deberían tomar medidas para identificar si solo se debe apagar una parte del sistema (una zona), en lugar de todo el sistema. Cada vez que se apague el sistema, un bombero con una radio portátil debería permanecer en la válvula de control para abrir inmediatamente la válvula en caso de que el fuego no se extinga por completo.

Es posible que simplemente volver a encender el sistema no restablezca el control de incendios. Los sistemas de rociadores contra incendios están diseñados para controlar un incendio utilizando un número específico de rociadores a una presión y flujo de diseño. Si el sistema se apaga antes de que se extinga el fuego, existe la posibilidad de que se activen cabezales adicionales más allá del diseño. Cuando se vuelve a encender el sistema, es posible que el suministro de agua disponible no cubra los cabezales activados, lo que provoca una aplicación de agua ineficaz y un incendio que ya no puede controlarse.

Suministro de agua inadecuado

El suministro de agua puede ser inadecuado debido a la falta de flujo de agua disponible, falta de presión disponible o ambos. Dado que las bombas del cuerpo de bomberos a menudo tienen la capacidad de suministrar agua a tasas de flujo y presiones más altas que el suministro de agua normal, utilizar una bomba del cuerpo de bomberos para suministrar agua a la conexión del cuerpo de bomberos (FDC, por sus siglas en inglés) puede resolver la mayoría de los problemas de suministro inadecuado. La FDC a menudo pasa por alto muchas de las válvulas de control y retención en el sistema, ya que suministra agua directamente a los rociadores en funcionamiento. En la NFPA 13E se recomienda una presión de 150 psi (10 bar) para alimentar eficazmente los sistemas de rociadores contra incendios, a menos que se proporcione alguna señalización adicional para indicar una presión diferente.

conexion bomberos

El cuerpo de bomberos también puede tener un impacto negativo en el suministro de agua para un sistema de rociadores contra incendios. Aunque los sistemas de rociadores contra incendios están diseñados con una asignación de chorro de manguera o con la cantidad de agua que el cuerpo de bomberos puede necesitar para extinguir completamente el incendio, esto puede no ser suficiente. Para obtener más información sobre el flujo de incendios, consulte el blog Calculando el caudal para incendios requerido.

La asignación para mangueras representa el agua necesaria en la base del incendio, ya que si el cuerpo de bomberos no puede aplicar agua de manera eficaz a la base del incendio, es posible que se necesite más. Utilizar más agua del suministro de la que se tiene en cuenta tiene el potencial de reducir la eficacia del sistema de rociadores, lo que elimina su capacidad para controlar el fuego, de modo que este crece y se necesita más agua. Apoyar el sistema a través de la FDC asegura que incluso si se necesita más agua que la asignación original, el sistema de rociadores todavía tiene un suministro disponible con un flujo y una presión eficaces.

Cambios de ocupación

Si bien el cuerpo de bomberos no tiene la capacidad de afectar los cambios de ocupación durante un incidente de incendio, un programa de inspección y planificación previa eficaz sí tiene el potencial de identificar los cambios de ocupación que pueden afectar negativamente la eficacia del sistema de rociadores contra incendios antes de que ocurran los incendios. Capacitar a quienes realizan estas inspecciones para que comprendan qué tipos de mercancías representarían un incendio de alta tasa de liberación de calor y cómo identificar si diseñar un sistema de rociadores para entregar la densidad de agua necesaria puede reducir esta posible causa de falla.

Resumen

Al igual que con todas las prácticas recomendadas de la NFPA, el lenguaje es menos rígido que una norma o código, ya que se usa “debería” en lugar de “debe”, para de esta forma no limitar a los cuerpos de bomberos individuales y permitirles adoptar procedimientos más eficaces. La familiarización con la NFPA 13E brinda a cualquiera que pueda estar utilizando un sistema de rociadores contra incendios el conocimiento necesario para impactar de forma positiva en la eficacia de los sistemas. Consulte la NFPA 13E para ayudar a su departamento de bomberos a identificar la capacitación y las operaciones recomendadas para quienes responden a emergencias que involucran sistemas de rociadores contra incendios activados.

Si está interesado en obtener más información, consulte los recursos adicionales a continuación sobre los sistemas de rociadores contra incendios y el acceso del cuerpo de bomberos.

Consideración importante: Cualquier opinión expresada en esta columna (blog, artículo) es opinión del autor y no representa necesariamente la posición oficial de la NFPA o sus Comités Técnicos. Además, este contenido no está diseñado ni se debería usar para proporcionar consultas o servicios profesionales.

ROBIN ZEVOTEK, Ingeniero Principal de Protección contra Incendios en Servicios Técnicos de NFPA, especializado en ingeniería contra incendios y respuesta ante emergencias

 

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