En Irán, donde los informes de los medios indican que el virus ha proliferado más de lo que los funcionarios del gobierno reconocen, los bomberos salieron a las calles en febrero para llevar a cabo operaciones de desinfección a gran escala en carreteras, edificios y parques públicos.

Bomberos de a pie, como los que se muestran aquí en la ciudad capital de Teherán, caminaban las calles con dispositivos que lanzaban neblina desinfectante, mientras otros tripulaban camiones de bomberos equipados con tanques de productos químicos y ventiladores configurados para diseminar grandes nubes de neblina desinfectante. Si bien los contenidos de la neblina lanzada en Irán no fueron claramente mencionados, reportes de noticias sobre medidas similares implementadas en otros países, como China y Filipinas, informaban el uso de una mezcla de lejía y agua.

Profesionales de la salud pública expresaron sus dudas acerca de si las operaciones de desinfección a gran escala eran necesarias o incluso eficaces. "Preferiría ver mejores iniciativas para asegurarse de que se están desinfectando salas de emergencias y superficies de alto contacto en hospitales y escuelas, más de lo que quisiera ver lejía pulverizada en las calles", dijo un epidemiólogo a Business Insider.

Al 22 de abril, había en Irán más de 85,000 casos confirmados de COVID-19, con casi 5,400 muertes, según la Universidad Johns Hopkins. Angelo Verzoni