La causa del incendio del 12 de julio, que ardió durante cinco días, aún está bajo investigación, pero los oficiales de la Marina de los Estados Unidos han expresado que, aparentemente, se inició debajo de la cubierta, entre una pila de materiales inflamables, entre los que había cartulinas y placas de yeso. El sistema de extinción de incendios a bordo del buque había sido apagado mientras se le realizaba el mantenimiento, según diversos informes de los medios.

Los incendios de grandes embarcaciones marítimas han sido, durante mucho tiempo, una preocupación para el servicio de bomberos, y muchos de los bomberos que han respondido a tales incendios, como los que se ilustran aquí preparándose para combatir el incendio del USS Bonhomme Richard, los consideran las experiencias más desafiantes de sus carreras. "Fue una noche increíblemente emocional y estresante", dijo Jeffrey Post, capitán de bomberos de una base de submarinos de la Marina de Connecticut, sobre la respuesta a un incendio ocurrido en 2012 en el interior de un submarino atracado en Kittery, Maine. Post fue entrevistado para el artículo de portada de NFPA Journal de septiembre/octubre 2019, "Close Quarters" ("Espacios reducidos"), que evaluaba los desafíos del combate de incendios a bordo. Esos desafíos pueden incluir el calor extremo resultante de un incendio en el interior de un casco de acero hermético de un buque; los estrechos pasadizos de debajo de la cubierta que los bomberos y la tripulación deben franquear; y el riesgo que representa verter demasiada agua en el incendio de una embarcación.

Los informes de los medios indican que la temperatura en el interior del USS Bonhomme Richard en llamas eran de más de 1,000 grados, 600 a 700 grados más que lo que un estudio de 2016 publicado en la revista Fire Technology caracterizó como un ambiente térmico "severo" para los bomberos. Lea el artículo completo en el NFPA Journal en Español sobre incendios de embarcaciones marítimas A.V.