"Es difícil pensar en otro evento en cualquier parte del mundo del que se tenga memoria en el que haya muerto o se haya desplazado a tantos animales", dijo el CEO de WWF-Australia, Dermot O’Gorman en el prólogo del informe. "Esto se posiciona como uno de los peores desastres de la vida silvestre en la historia moderna.

"Cuando se piensa en los casi 3 mil millones de animales nativos que están en el recorrido de los incendios, es un reto enorme", dijo el profesor Chris Dickman de la Universidad de Sydney. "Es un número difícil de asimilar".

Los reptiles fueron los que se llevaron la peor parte de los incendios, según el informe, con casi 2.5 mil millones de ellos afectados. "Esto se debe a que las densidades de reptiles pueden ser mucho más altas de lo que es habitual en otros [animales]", dice el informe. Los eslizones—un tipo de lagarto que sirve como un componente integral de las dietas de los depredadores, como serpientes y gatos salvajes—representaron 16 de las 20 especies de reptiles más afectadas.

Si bien se estima que 143 millones de especies de mamíferos se vieron afectadas por los incendios, el informe no menciona específicamente a los koalas, un mamífero en peligro de extinción, en cuyo número se preveía una baja de miles como resultado de los incendios. En enero, cuando impactantes fotos de koalas quemados inundaron las noticias, expertos de la Fundación Koala de Australia (Australian Koala Foundation) declararon a los marsupiales "funcionalmente extintos" después de que las llamas diezmaran su fuente de alimentación principal, los eucaliptos.

Aunque los hallazgos del informe aún no son técnicamente definitivos, los investigadores dicen que es poco probable que la cifra de 3 mil millones cambie.

La relación de la vida silvestre con los incendios forestales puede ser precaria. Si bien el informe de WWF presenta un panorama desolador para muchas de las especies que adoptan los matorrales de Australia como vivienda, se ha documentado que algunas especies prosperan después de un incendio forestal—en particular el pájaro carpintero de espalda negra. "Durante décadas, se ha mantenido como típico ejemplo de una especie que requiere áreas quemadas para sobrevivir", se escribió en National Geographic en 2019. "Se alimenta principalmente de las larvas de escarabajos que colonizan árboles moribundos y muertos después de un incendio forestal, y excava las cavidades de los árboles muertos para hacer sus nidos".

En los incendios forestales de Australia, que ardieron principalmente desde septiembre de 2019 hasta marzo de 2020, murieron 34 personas, casi 6,000 edificios quedaron destruidos y los daños infligidos fueron de una suma de más de US$4 mil millones, según múltiples fuentes periodísticas. En enero, Paul Read, codirector del Centro Nacional de Investigación de Incendios de Matorrales e Incendios Intencionales (National Center for Research in Bushfire and Arson) de la Universidad de Monash de Melbourne, dijo al New York Times que los incendios eran la "peor catástrofe en tiempos de paz" del país, y los culpó, en gran parte, del calentamiento climático de la tierra.

Alexandria, Egipto

Mueren 7 pacientes en el incendio de un hospital en Egipto

Siete pacientes que estaban siendo tratados por COVID-19 en la unidad de cuidados intensivos de Hospital Badrawy de Alexandria, Egipto, murieron en junio, cuando un incendio arrasó las instalaciones.

Las autoridades atribuyeron el incendio a un cortocircuito eléctrico en una unidad de aire acondicionado. "En solo segundos, hubo un incendio de magnitud y ninguno de los trabajadores pudo controlar la situación debido a la rápida propagación", informó el Hospital Badrawy en un comunicado, según Associated Press.

AP informó que el incidente pone de manifiesto la lucha de Egipto en el combate de la pandemia de coronavirus y señaló, además, que "las normas de seguridad y reglamentaciones contra incendios se cumplen de manera deficiente en Egipto y se han vinculado a muchas de las muertes ocurridas".

Los incendios en hospitales de todo el mundo, especialmente en países en desarrollo, son un acontecimiento frecuente. "Los hospitales de países de ingresos bajos y medios generalmente carecen de códigos de edificación estrictos, procesos de certificación y supervisión regulatoria", dijo Robyn Gershon, investigadora de la Facultad de Salud Pública Global de la Universidad de Nueva York (New York University’s College of Global Public Health), a NFPA Journal en Español en su artículo de enero/febrero 2020 sobre el problema de los incendios en hospitales internacionales. "Todo, desde una construcción deficiente hasta la falta de preparación para emergencias dentro de los hospitales, puede llevar a resultados adversos en el personal, los visitantes y la población más vulnerable—los pacientes—durante incendios u otras emergencias".

Siberia, Russia

015
INCENDIOS FORESTALES EN RUSIA Trabajadores forestales en Rusia en el lugar de un incendio forestal en la región de Omsk de Siberia, en agosto. Los incendios están en camino de convertirse en los de mayor magnitud de la historia del país, con el humo de las llamas desplazándose hacia el este, a través del mar de Bering y oscureciendo los cielos de Alaska. REUTERS

Incendios forestales en Rusia en camino a hacer historia

A fines de julio, los incendios forestales que quemaban varias extensiones de tierra en la región rusa de Siberia estaban en camino a convertirse en los de mayor magnitud registrado en el país, después de haber ardido en un área del tamaño de Grecia.

"La extensa región de Siberia de Rusia se transformó en un punto climático crítico, con un calentamiento mucho más rápido que en el resto del planeta. Este verano ya ha habido olas de calor extremo, derrames de petróleo provocados por el deshielo del permafrost e incendios forestales devastadores", dijo el Jefe de la Unidad de Incendios Forestales de Greenpace de Rusia, Grigory Kuksin, según CBS News. "Las autoridades rusas deben actuar con rapidez para evitar que las ciudades se llenen de humo tóxico".

Al 21 de julio, los incendios habían quemado alrededor de 47 millones de acres de tierra, parte de una mayor dinámica de los incendios forestales que arden en todo el Ártico desde el mes de abril. Parte del humo proveniente de los incendios en Rusia había llegado incluso a Alaska, donde los cielos se han vuelto, como resultado, brumosos. "No me sorprendería que continuara hasta bien entrado el mes de agosto y tal vez, incluso, hasta principios de septiembre", dijo Patrick Doll de la oficina de Anchorage del Servicio Meteorológico Nacional al Anchorage Daily News.